Referencia visual: Lama Lama · Proyecto y créditos en Awwwards.
«Queremos una web en WordPress». Es un punto de partida, pero todavía deja casi todo el presupuesto por resolver. Puede ser una web de servicios con cinco páginas o un catálogo internacional que publica un equipo de varias personas. El gestor tiene el mismo nombre; el trabajo que hay dentro cambia bastante.
Para preparar el precio de una web WordPress a medida en 2027, conviene separar estructura, diseño, edición, contenido, migración y conexiones. Así puedes comparar propuestas que describan el mismo encargo y decidir dónde merece la pena concentrar la inversión.
El precio de partida publicado de un proyecto web corporativo de JED es desde 6.000 €. Incluye un planteamiento de estrategia, arquitectura, diseño, WordPress a medida y lanzamiento, concretado en una propuesta. Esta guía utiliza esa referencia actual para planificar 2027; cada proyecto necesita confirmar alcance y presupuesto.
Qué referencias de precio puedes usar para empezar
Las siguientes cifras están publicadas en la información de inversión de JED. No son un estudio de mercado. Sirven para situar el tipo de trabajo que puedes encargarme y distinguir una web corporativa de una tienda o una plataforma con procesos propios.
| Tipo de encargo | Referencia | Decisiones que lo definen |
|---|---|---|
| Web corporativa | Desde 6.000 € | Oferta, páginas, diseño, edición y publicación. |
| Tienda online | Desde 8.000 € | Catálogo, compra, pagos y operativa. |
| Plataforma e integraciones | Desde 12.000 € | Datos, procesos, permisos y conexiones. |
Una tienda con muchas dependencias puede requerir más trabajo que una web corporativa extensa. La referencia de partida ayuda a abrir la conversación; el alcance explica la propuesta final. Pide que también se identifiquen impuestos, licencias, alojamiento, traducción y servicios recurrentes, según lo que incluya el encargo.
En un proyecto de diseño web WordPress revisamos la situación actual y las tareas que deberá resolver el sitio. Esa información permite separar lo necesario para publicar de las ampliaciones futuras. El presupuesto gana utilidad cuando puedes entender qué quedará funcionando en la primera entrega.
Arquitectura y contenido: las piezas que hay que ordenar
El mapa de páginas necesita algo más que nombres. Una página de servicios puede explicar una especialidad con casos, dudas y contacto. Un archivo de proyectos necesita permitir encontrar trabajos y comprenderlos. El primer trabajo consiste en decidir qué información reúne cada espacio y cómo se conecta con el siguiente.
Los tipos de contenido ayudan a concretar el esfuerzo. Productos, proyectos, noticias o sedes pueden necesitar datos y relaciones diferentes. Si varias páginas comparten estructura, se diseña un sistema que pueda reutilizarse. Cuando cada una introduce requisitos distintos, hay más decisiones que definir, implementar y probar.
Haz un inventario de textos, imágenes y documentos disponibles. Señala qué está revisado, qué necesita edición y qué falta producir. El proveedor puede presupuestar una carga de contenido acordada; no puede saber cuánto material aparecerá dentro de una carpeta que todavía está por ordenar.
En un ejemplo hipotético, una empresa aporta diez fichas revisadas y sus fotografías. Otra llega con un archivo de presentaciones, documentos duplicados y textos pendientes. Las dos pueden necesitar el mismo diseño final, pero el trabajo de preparación es diferente. Es una diferencia que conviene reconocer antes de fijar el calendario.
Diseño propio y una edición que se entienda
El diseño a medida define una dirección visual para la marca y la lleva a las páginas acordadas. Tipografía, proporciones, imágenes y componentes deben convivir con el contenido real. Pide que la propuesta identifique qué plantillas se diseñan, qué variantes admiten y cómo se revisarán en escritorio y móvil.
El trabajo también incluye estados menos vistosos: un título largo, una ficha sin vídeo, un formulario con errores o un contenido en otro idioma. Esos casos ayudan a comprobar si el sistema está preparado para publicar, además de para lucir en una presentación. La home no debería llevarse todo el presupuesto de paciencia.
La edición merece una entrega propia. Qué campos tendrá una ficha, cómo se organiza una galería y qué puede modificar el equipo sin alterar la estructura. Una demostración con una persona que vaya a publicar ayuda a detectar dudas antes de cerrar el desarrollo.
Hay distintos enfoques de construcción dentro de WordPress. Por eso el nombre del gestor no basta para describir la solución. La comparativa WordPress a medida o plantilla explica cómo valorar estructura, herramientas y autonomía con tu contenido delante.
En la entrega, pregunta qué documentación y formación recibirás. También qué cambios necesitarán soporte: añadir un tipo de contenido puede ser una ampliación, aunque editar uno existente sea sencillo. Esa distinción ayuda a calcular el trabajo posterior sin prometer una libertad de edición que el proyecto no ha preparado.
Migración e idiomas: trabajo que debe tener nombre
Si existe una web, prepara su inventario de direcciones, contenido y funciones. Algunas páginas pueden conservarse, otras cambiar de estructura y algunas dejar de tener sentido. La propuesta debe explicar qué se traslada, qué se revisa y cómo se comprobarán los destinos de las URL que cambien.
La cantidad de contenido y su estado influyen en el encargo. Trasladar unas páginas revisadas y ordenar años de publicaciones son tareas diferentes. También hay que comprobar enlaces, formularios, documentos y las partes del negocio que deben seguir funcionando durante la transición.
Mi servicio de migración web a WordPress parte de esa revisión. Si la información inicial no permite cerrar el alcance, conviene definir primero el inventario y las dependencias. Una migración necesita comprobaciones propias; cambiar de gestor no garantiza conservar todas las posiciones de búsqueda.
Para los idiomas, concreta quién traduce, adapta, carga y aprueba. El diseño necesita probarse con esos textos y su navegación. Una traducción más larga o una oferta distinta por mercado puede afectar a las fichas y a sus relaciones. Identificar esas diferencias pronto permite presupuestarlas con criterio.
En un proyecto de web multiidioma conviene distinguir lengua y mercado. Que una página esté en inglés no determina qué productos o documentación debe mostrar en cada país. El presupuesto debe reflejar el modelo de contenido y el circuito de revisión que la empresa necesita.
Funciones y conexiones: aquí manda el requisito
Un formulario de contacto necesita campos, validación, destinatarios y un mensaje de confirmación. Si además debe registrar información en un CRM, el encargo incluye otra relación entre sistemas. Para valorarla hay que conocer documentación, datos, permisos y responsables de ambos lados.
Una integración también debe definir qué sucede cuando falta información o el sistema de destino no responde. Qué se registra, quién recibe el aviso y cómo puede revisarse una operación pendiente. Esas decisiones forman parte del trabajo, aunque no aparezcan en la captura del diseño.
Si necesitas áreas privadas, catálogos con condiciones de acceso o procesos propios, describe usuarios y tareas con un ejemplo completo. Una función llamada «portal» puede contener encargos muy distintos. El presupuesto será más preciso cuando podamos recorrer qué hace cada persona desde la entrada hasta el resultado esperado.
Las dependencias que todavía no se conocen pueden requerir una revisión técnica antes de cerrar la implementación. Esa fase debería indicar qué información entrega y qué decisión permite tomar. Es preferible reconocer un punto abierto que esconderlo dentro de una cifra aparentemente exacta.
Qué coste y trabajo quedan después de publicar
La publicación inicia la vida operativa de la web. Habrá cambios de contenido, actualizaciones y decisiones sobre nuevas funciones. Para planificar la inversión de 2027, separa el desarrollo inicial del alojamiento, licencias y servicios de mantenimiento que se contraten para sostener el sitio.
Pregunta qué incluye el mantenimiento: actualizaciones, copias, comprobaciones, recuperación y soporte. La frecuencia y el nivel de atención dependen del servicio acordado. Mi página de mantenimiento WordPress permite preparar esa parte del encargo a partir del sistema y sus dependencias.
La documentación de WordPress explica que una copia completa contempla archivos y base de datos. Para tu proyecto, interesa concretar quién prepara las copias, dónde se conservan y cómo se organiza una recuperación. Guardar y poder recuperar necesitan un procedimiento conocido por las personas responsables.
Las licencias deben tener un titular y unas condiciones de renovación claras. Pregunta qué está incluido en la entrega, qué se paga periódicamente y qué puede cambiar al terminar una colaboración. Es información útil para organizar la continuidad y evitar que una cuenta importante quede fuera del control de la empresa.
Separa también soporte y evolución. Resolver una incidencia del alcance entregado y desarrollar una nueva función son trabajos diferentes. Conviene acordar cómo se solicita cada uno y cómo se valoran las ampliaciones. Así puedes reservar la inversión futura para mejoras identificables, con sus entregables y responsables.
Cómo pedir un presupuesto que puedas comparar
Envía la web actual, el objetivo principal y una muestra de contenido. Añade páginas prioritarias, idiomas, funciones, sistemas conectados y personas que revisarán el proyecto. Si tienes una fecha importante, explica qué sucede entonces y qué necesita estar listo para ese momento.
Pide que cada propuesta identifique arquitectura, diseño, implementación, contenido, migración, formación y lanzamiento. Algunas tareas pueden agruparse, siempre que puedas entender sus límites. Comprueba qué materiales aporta tu empresa y cuántas revisiones se contemplan.
Una entrega representativa ayuda mucho: una ficha de proyecto que puedas editar, una página de servicio completa o una consulta que llegue al sistema adecuado. Pregunta cómo se preparará y comprobará. Esa explicación permite comparar enfoques y detectar dependencias que todavía faltan en el brief.
Revisa el procedimiento para cambios. Si aparece otra lengua o una función adicional, su efecto en precio y calendario debe acordarse antes de desarrollarla. La posibilidad de evolucionar funciona mejor cuando el alcance de la primera publicación está claro para ambas partes.
Concreta las cantidades con ejemplos. «Carga de catálogo» puede significar introducir veinte referencias revisadas o preparar cientos de fichas con campos incompletos. «Web en dos idiomas» puede incluir la estructura y dejar la traducción pendiente. La propuesta debe permitir reconstruir qué material recibe el proveedor y qué contenido devuelve publicado.
Pregunta cómo se organizan las revisiones del diseño. Quién reúne los comentarios, qué decisiones se validan en cada entrega y qué ocurre cuando cambia una decisión ya aprobada. Un proceso sencillo evita que las mismas pantallas vuelvan a abrirse sin que nadie sepa qué falta por resolver.
Si fotografías, vídeos o documentos se producen durante el proyecto, identifica sus fechas y responsables. Puedes acordar una revisión con material provisional y otra con el definitivo, pero ese trabajo necesita espacio en el calendario. Las imágenes pueden alterar encuadres, proporciones y el equilibrio de una composición que parecía cerrada.
Antes de aceptar una entrega, acuerda qué tareas debe poder completar el equipo: publicar una ficha, cambiar un enlace o revisar una solicitud. Comprobarlas con usuarios y contenido representativos ayuda a detectar dudas. Esa prueba convierte una descripción de funcionalidades en una entrega que la empresa puede reconocer y utilizar.
Una primera versión que deje sitio a lo siguiente
El proyecto puede organizarse por fases si cada una deja una entrega útil. Una empresa puede empezar por servicios y casos prioritarios, con un modelo preparado para ampliar el archivo. Otra puede necesitar resolver antes la estructura del catálogo. La secuencia debe seguir las necesidades del negocio y las dependencias reales.
Si todavía faltan decisiones de fondo, el diagnóstico web ofrece una sesión y un plan estratégico y técnico con prioridades. Su precio publicado es 1.500 €, descontables de la primera factura si el proyecto continúa. Es una forma de concretar el encargo antes de comprometer una implementación amplia.
Para revisar una colaboración completa, puedes consultar también la guía de freelance o agencia para una web de empresa. La estructura del equipo debe responder al trabajo que necesitas delegar, con independencia del CMS elegido.
Soy Jordi Ensenyat, fundador de Code Barcelona. Si estás preparando una web WordPress para 2027, cuéntame qué necesita tu empresa. Podemos revisar contenido, edición y parte técnica para convertir la idea en una propuesta que se entienda antes de empezar a construir.



