Referencia visual de cabecera: 1910 Genetics · FIFTYSEVEN y Petar Stojakovic · Proyecto y créditos en Awwwards.

Un briefing para una web farmacéutica no necesita cincuenta diapositivas. Necesita respuestas que permitan decidir. A quién se dirige la web, qué debe resolver, quién mantiene la información y qué condiciones tiene que respetar el proyecto. Si eso está claro, el diseño tiene donde agarrarse. Si falta, una presentación muy bonita solo consigue que nos perdamos con buena tipografía.

Esta guía sirve para preparar el encargo de una web corporativa, un catálogo o un entorno profesional. Puedes utilizarla antes de pedir propuestas o como documento de trabajo con tu proveedor. El objetivo es llegar a una conversación con contenido suficiente para hablar de alcance, inversión y calendario sin jugar a las adivinanzas.

Mi recomendación es empezar con un documento breve y una carpeta de muestras. El documento explica las decisiones. Las muestras permiten comprobar si esas decisiones aguantan una ficha real, un documento largo y un mercado que funciona de otra manera.

1. Explica qué está pasando y qué debe cambiar

Abre el briefing con el contexto de negocio. Puede ser una nueva etapa de la compañía, una expansión internacional, un catálogo difícil de mantener o una web que ya no explica bien la actividad. No hace falta vestirlo de transformación digital si el problema es que nadie encuentra el contacto correcto.

Describe la situación actual con ejemplos observables. «Los distribuidores preguntan por correo dónde descargar la documentación» es una pista concreta. «La experiencia no es óptima» expresa una impresión, pero deja todo el trabajo de interpretación pendiente.

Después, escribe dos o tres resultados que la web deba facilitar. Por ejemplo: entender las líneas del grupo, consultar un catálogo y contactar con el equipo de un mercado. Si existe medición, aporta datos con su periodo y procedencia. Si no existe, dilo y define qué te gustaría poder comprobar después.

No conviertas objetivos en promesas de resultados que el diseño no puede asegurar por sí solo. Una web puede facilitar una consulta y medir su recorrido; conseguir una relación comercial depende también de la oferta, la demanda y el seguimiento. Un briefing preciso distingue esas responsabilidades desde el principio.

2. Ordena públicos y tareas antes que secciones

Es tentador empezar por «inicio, empresa, productos y contacto». Es una estructura reconocible, pero todavía no explica cómo usa la web cada audiencia. Dedica primero una tabla a públicos, tareas y destinos. El menú vendrá después y tendrá mejores motivos para existir.

Ejemplo hipotético de mapa de públicos para preparar el encargo
Público Tarea prioritaria Destino o respuesta
Distribución Entender líneas y presencia en un mercado. Información relevante y contacto comercial adecuado.
Profesionales Localizar recursos que les corresponden. Contenido y recorrido con las condiciones definidas por el laboratorio.
Candidatos Conocer la compañía y oportunidades. Información de equipo y canal de candidatura.
Partners Evaluar capacidades y posibles colaboraciones. Presentación corporativa y contacto especializado.

No todos los públicos deben tener el mismo protagonismo en portada. El briefing debe indicar cuáles son prioritarios y qué necesidades pueden resolverse en un segundo nivel. Intentar que cada departamento tenga su botón principal suele terminar en una navegación que parece el organigrama. Y el visitante no trabaja allí.

3. Prepara una matriz de mercados, idiomas y contenidos

Indica qué países o mercados participan y qué idiomas se necesitan. Después explica si comparten toda la información. La diferencia entre una traducción y una versión con catálogo propio cambia el trabajo de arquitectura, contenido y edición.

Para cada versión, anota quién entrega el texto, quién lo revisa, qué documentos están disponibles y qué contacto recibe las consultas. Si una página no tendrá equivalente en otro idioma, es mejor saberlo al diseñar el sistema que descubrirlo al rellenar el selector.

Incluye también las excepciones. Un mercado puede publicar menos productos o necesitar un recurso específico. Otro puede tener un equipo editorial independiente. El briefing no tiene que resolver todavía cada pantalla; sí debe hacer visibles estas diferencias para que entren en la propuesta.

El diseño web multiidioma funciona mejor cuando hay una estructura editorial detrás. No basta con instalar una herramienta y esperar que los textos se organicen por solidaridad.

4. Lleva contenido real: fichas, documentos y casos difíciles

Una muestra pequeña y bien elegida vale más que una carpeta gigantesca sin explicación. Prepara una página corporativa, dos o tres fichas distintas y varios documentos representativos. Añade una pieza especialmente larga o compleja. Nos interesa ver dónde puede romperse el modelo antes de construirlo.

En las fichas, distingue información obligatoria, opcional y dependiente del mercado. Explica qué se repite, qué cambia y de dónde sale cada dato. Si existe una hoja maestra o un sistema de origen, aporta una muestra autorizada y una explicación de su estructura, sin datos que no deban compartirse.

En los documentos, especifica tipo, idioma, responsable, versión y relación con otras páginas. Aclara quién puede publicar, sustituir o retirar un archivo. También si las direcciones existentes deben conservarse porque ya circulan en materiales, correos o herramientas del equipo.

El proyecto de Actúa Pharma es una referencia propia para hablar de catálogo, fichas y conexión con el punto de venta. No hay que copiar su estructura: sirve para concretar qué necesidades se parecen a las vuestras y cuáles piden otro recorrido.

5. Define revisión y condiciones de publicación

El briefing debe identificar quién establece los requisitos del contenido y quién lo aprueba. En un laboratorio pueden participar varios equipos. La web necesita un circuito claro para incorporar sus decisiones sin que cada revisión reinicie el proyecto completo.

Describe las condiciones de acceso que deban implementarse y quién las valida. Si existen públicos, recursos o mercados con tratamientos diferentes, indícalo. El proveedor diseña y desarrolla a partir de los requisitos aprobados; la revisión especializada del contenido corresponde a las personas responsables del laboratorio.

Para organizar el trabajo, propongo una muestra aprobada de cada tipo de página antes de extender el sistema. Esa muestra debe incluir contenido real y su comportamiento en pantallas pequeñas. Es mucho más útil que aprobar un marco vacío y dejar todas las palabras difíciles para después.

Nombra además a una persona que reúna el feedback. Puede haber muchas voces en la revisión, pero necesitamos una respuesta consolidada cuando dos comentarios se contradigan. El diseño tiene bastantes variables sin tener que interpretar cuál de los dos correos del martes era el definitivo.

6. Explica sistemas, conexiones y trabajo editorial

Haz una lista del CMS actual, alojamiento, analítica disponible y sistemas que deben conectarse. Para cada integración, explica qué tarea resuelve. «Conectar con ERP» es una etiqueta; «crear una solicitud, recibir su identificador y consultar su estado» empieza a ser un alcance.

Identifica al responsable técnico de cada sistema y qué documentación puede proporcionar. Pregunta por entornos de prueba, restricciones y ejemplos autorizados. Si todavía no se conocen las condiciones de una conexión, déjala señalada como dependencia pendiente de definir.

En Consulte su vacuna, la web forma parte de un circuito B2B de pedidos entre farmacias, mayoristas y operativa interna. Es una referencia para entender por qué una integración necesita describir estados y excepciones, además de la pantalla donde empieza la solicitud.

Incluye también quién editará la nueva web y con qué frecuencia. ¿Una persona centraliza todo o hay equipos por mercado? ¿Qué pueden modificar sin ayuda? ¿Necesitan preparar cambios antes de publicarlos? Estas respuestas definen herramientas de trabajo, permisos y formación.

Describe una actualización normal de principio a fin. Por ejemplo, cambia un documento en dos idiomas y la ficha asociada necesita un resumen nuevo. ¿Quién inicia la tarea, quién la revisa y cómo sabe el editor que está terminada? Ese recorrido define mejor las necesidades del CMS que pedir un panel «intuitivo», una palabra muy agradable que cada persona interpreta a su manera.

7. Inventaría la web actual y acuerda cómo se aceptará la nueva

Adjunta las secciones y recursos que deben mantenerse, las páginas que pueden retirarse y las URL importantes. Si tienes datos de búsqueda o visitas, aporta las páginas que reciben demanda y los periodos consultados. El objetivo es preparar una transición con decisiones, no conservar todo por miedo ni borrarlo todo por entusiasmo.

Señala formularios, archivos y enlaces utilizados fuera de la web. Puede haber un documento compartido por comerciales o una dirección incluida en un material impreso. Estas dependencias no siempre aparecen en el menú, pero sí pueden convertir una migración en una pequeña excursión de urgencia.

Para aceptar el proyecto, define tareas comprobables: encontrar un producto, llegar al contacto del mercado, completar un formulario o actualizar una ficha. Acordad también quién hace las pruebas, qué contenido debe estar cargado y qué incidencias impiden publicar.

Un criterio como «la web nos gusta» puede convivir con otros más concretos. Por sí solo, ofrece poca ayuda cuando toca decidir si una búsqueda, una edición o una conexión están terminadas.

Añade cómo será la entrega al equipo: una sesión sobre tareas reales, documentación de los procesos y un contacto para las incidencias posteriores. Si la persona que mantendrá la web participa en las pruebas, detectará dudas que quizá no ve quien solo revisa las pantallas. No hace falta convertirla en desarrolladora; hace falta que pueda trabajar sin depender de recordar lo que alguien explicó deprisa el día del lanzamiento.

8. Una estructura de briefing que puedes reutilizar

Este es un ejemplo hipotético de cómo resumir el encargo. Cambia las piezas por las vuestras y añade muestras. No pretende describir a un cliente real ni fijar requisitos universales para el sector.

Contexto: renovar la presencia corporativa y ordenar la información de dos líneas de actividad. Públicos prioritarios: distribución y posibles partners. Tareas: entender capacidades, consultar fichas y contactar con el equipo adecuado.

Versiones: español e inglés, con diferencias de documentación por mercado pendientes de confirmar. Contenido: textos corporativos entregados por comunicación, fichas desde una fuente interna y revisión a cargo de los responsables designados. Edición: un equipo central mantiene las dos versiones.

Técnica: conservar las URL de recursos vigentes; estudiar una conexión de formularios con el sistema comercial. Revisión: aprobar arquitectura y una muestra completa antes de desarrollar todas las plantillas. Aceptación: probar consulta de ficha, contacto y actualización editorial con contenido real.

Completa el resumen con responsables, fecha deseada, dependencias y presupuesto disponible si lo tenéis. Indicar una inversión orientativa permite priorizar; no elimina la necesidad de una propuesta detallada.

Separa además lo imprescindible para publicar de lo que puede evolucionar después. Una prioridad explícita ayuda a proponer fases sin dejar incompleto el recorrido principal. Dejarlo todo marcado como urgente hace justo lo contrario.

9. Del briefing a una propuesta que se pueda comparar

Pide a los proveedores que respondan sobre el mismo documento. La propuesta debería explicar entregables, responsabilidades, hitos, revisiones, exclusiones y mantenimiento. Si alguien detecta una duda importante, incorpora la respuesta al briefing compartido para comparar alcances equivalentes.

La guía sobre cuánto cuesta una web para un laboratorio farmacéutico en 2027 desarrolla las partidas que mueven la inversión. Y si todavía hay demasiadas dependencias abiertas, el diagnóstico permite trabajarlas antes de encargar el desarrollo completo.

En el servicio de diseño web para laboratorios farmacéuticos puedes ver el enfoque y los casos propios. Tráeme un documento sencillo con buenas preguntas y algunas muestras. Prefiero eso a cuarenta páginas que dicen «innovación» y ninguna que explique quién actualiza el catálogo.